La educación en Honduras

Uno de los problemas más graves del país y por tanto, de la zona en la que se ubica la escuela, es la baja cobertura de la educación, sólo un 33% de los adolescentes terminan la enseñanza básica y tan sólo un 7.5% termina la secundaria para poder acceder a una educación superior.

La baja calidad de la educación, es una circunstancia que afecta a la mayoría de los países de América Latina y que muestra la situación que impera de pobreza, en todos los niveles.

Si uno se adentra en la educación superior es aún más devastadora la situación. En un estudio realizado en la Universidad Nacional de Honduras, de 1.000 alumnos matriculados, solamente 42 se graduaron en los primeros 9 años, el resto no terminó o tardó más de 10 años en graduarse.

El 33% de los jóvenes hondureños son analfabetos, por lo que es un porcentaje de población que carece de los recursos educativos necesarios para incorporarse adecuadamente al mercado laboral. Según un estudio de CEPAL (Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe), estos jóvenes tienen unas probabilidades muy altas de caer en la pobreza.

El número de alumnos por profesor es muy elevado y se suelen agrupar en el mismo aula a educandos con diferentes niveles.

Pero cuáles son los motivos por los que los niños y adolescentes se ven obligados a abandonar los estudios:

50% por motivos económicos: por tener que trabajar, colaborar en el hogar y en menor medida, por falta de dinero para pagar los estudios.
25% porque no les gusta estudiar
25% por problemas de salud, nunca han estudiado, porque formó familia etc.

El que la mitad de los niños y adolescentes abandonen sus estudios por motivos económicos se explica teniendo en cuenta que el comienzo de curso, esto es, el gasto en matrícula, uniforme, zapatos y útiles escolares, asciende a unas 1000 lempiras. Si tenemos en cuenta que el ingreso medio en una familia de bajos recursos puede rondar las 800 lempiras y que siempre existen varios hijos en edad escolar, llegamos fácilmente a comprender que estudiar, para estos niños, es un sueño inalcanzable. Además, a pesar de considerarse pública la enseñanza, los bajos recursos con que cuentan las escuelas y la falta de conciencia del profesorado hacen que durante el año se bombardee a las familias con una serie de gastos que rondan las 300 lempiras al mes: fotos, graduación, vigilancia de la escuela, limpieza, pintura y mantenimiento del centro, materiales para manualidades, equipo deportivo, visitas escolares. Ante esta situación, los que los padres de familia no encuentran otra alternativa que sacar a sus hijos de la escuela.

Leave a Comment

You must be logged in to post a comment.