Y les dijo:
Las tierras de un hombre dieron una gran cosecha (…)
(..) .pero Dios le dijo: ¡Necio!, esta noche te reclamarán la vida. Lo que
has preparado ¿para quién será?.
Lc 12, 13-21.
Quien ame a su padre o a su madre más que a mi…
Mt 10, 37.
Entonces se le acercó uno y le dijo: Maestro,
¿qué obras tengo que hacer para alcanzar la vida perdurable…
Mt 19, 16-24; Mc 10, 17-31; Lc 18, 18-30.
No acumuléisriquezas en la tierra,…
Mt 6, 19-21.
Nadie puede estar al servicio de dos amos…
Mt 6, 24-34
|
Quiero seguirte
dejando encima de la mesa
los afectos que tanto me encadenan.
He recibido tanto amor
a lo largo y ancho de mi vida,
que ahora necesito regalar amor,
a manos llenas,
consciente de no ser, tal vez,
correspondido,
por quienes yo quisiese esperar,
esta es la esclavitud de los afectos.
Mi familia:
madre, hermanos y hermanas,
sobrinas y sobrino,
tíos, primos y demás parientes;
mis amigos,
a los que siempre he querido
y cuidado con esmero,
y todo lo compartido con ellos,
las ilusiones, los proyectos,
las alegrías y las penas
que han marcado nuestra existencia,
nuestro ocio, nuestro modo de reírnos y divertirnos,
nuestro humor cínico, corrosivo y trasgresor;
nuestra capacidad para emocionarnos
y llorar juntos a moco tendido,
sin ningún pudor.
Mas lo dejo todo sabedor de tu Amor
que todo lo inunda, que todo lo llena.
Encima de la mesa
mis bienes,
todo lo que he almacenado a lo largo de los años,
lo que ha sido mi tesoro,
para encontrarme contigo cara a cara,
y disfrutar de la dicha
de no necesitar nada
que Tú no me des.
|