ABISMAL
En la noche, Tegucigalpa es un mar de luciérnagas flotando a montones en medio de la oscuridad. Durante el día una confusión de ruidos, árboles, flores, ladrllos, chapas, perros, coches, latas, gente, y canto de gallos.
Cada momento que pasa desde que he llegado aquí,
le doy gracias al Señor por el regalo de haberme traido.
Todavía me encuentro asimilando que estoy aquí.
He llegado.
Me lo repito una y otra vez:
estoy aquí, esta es mi casa, mi gente, mi familia, mi vida.
Me resulta muy complejo poder transmitir el cúmulo de sensaciones, sentimientos, información, que recibo, no ya cada día, cada hora.
El trabajo es inmenso. Esta mañana en una reunión de responsables en el CCJ (centro de capacitación juvenil) me parecía imposible que estos muchachos sean capaces de responsabilizarse de tanto y con tanto ahínco, cuentas, programas, fiscalía, administración…
Y yo me sentía como tonto en medio de todos ellos, incapaz como soy de llevar las cuentas de una parroquia de trescientos habitantes; sentía que mi cabeza era una olla exprés, a punto de estallar con tantos datos y tanta información arriba y abajo.
De ahí me vino a la cabeza el nombre de este artículo: lo que aquí se vive, las necesidades, el trabajo que hace falta, no es que sea hondo (honduras), ni profundo, es abismal, no tiene fin.
Pero ahora, esta tarde de lunes hay un momento de sosiego,
¡ojalá pueda tenerlo cada semana para sentarme aquí y contaros mi vida!
Como vistéis en las fotos que ha enviado Patricio, mi llegada a Hondras comenzó con la convivencia de los jóvenes que este año se incorporan al proyecto Populorum Progresio. Son chicos de distintas comunidades del pais sin los medios necesarios para continuar sus estudios, a los que se facilita vivienda, manutención, y todo lo necesario para que los lleven a cabo; este año se incorporan veintitrés.
En medio de esta convivencia que duró hasta la noche del sábado, Patricio me regaló la oportunidad de dirigir un retiro con colaboradores de distintos programas del CCJ, que centramos en el texto de Emaús.
Es muy enriquecedor, pero al mismo tiempo me ratifico en la idea de nacer de nuevo, para poder dirigirme a los jóvenes hondureños, para aprender su lenguaje, su manera de comunicarse, sus guiños, sus gestos, sus comentarios, sus chistes y sus bromas, y sobre todo entender desde su perspectiva sus problemas, sus preocupaciones, sus intereses, sus anhelos, sus ilusiones.
El fin de semana, un cura ya se sabe lo que hace, y más en este pais donde son tan escasos: celebrar misas. Dos el viernes, dos el sábado, cuatro el domingo. En todas las comunidades he sido recibido con gran alegría y entusiasmo.
¡Y yo me siento tán feliz de estar!
Todavía estoy situándome, arreglando mi cuarto, colocando las cuatro cosas que traje, en las dos maletas; es cautivadora la experiencia de sentir lo bien que vendrían aquí algunas de las cosas que he dejado o regalado en España, y paladeo la sensación de necesitar, de sentirme dependiente, yo tán autónomo, tan sobrado, tan autosuficiente. Y a cada paso desmontando la cabeza, desinstalando, volviendo a colocar en la cabeza y elcorazón conceptos, modos, maneras.
La casa, el arreglo que hizo el P. Patricio con la segunda planta es también una bendición, ya que tenemos nuestro propio cuarto con baño incluido, un espacio físico personal, un poco separados del bullicio del resto del ir y venir, que facilita el espacio mental, el sosiego en medio de tantas cosas y tanta actividad desbordante. Y la capilla, para buscar los momentos de quietud, junto al Señor, de enriquecedora compañía en la soledad del encuentro. Descalzándome, cada día, ante la ardiente necesidad, ante el reclamo de mis hermanos.
En definitiva, feliz, abismalmente feliz.
Fernando said,
Enero 26, 2006 @ 12:24 am
Sabes, por un momento he hecho mía la felicidad que sientes. Y no te quepa duda de que te comprendo. Has encontrado tu sitio. Es de las mejores sensaciones que se deben de tener, encontrar tu sitio, que es como encontrarte.
Le doy gracias a Dios, aleluya.
Un abrazo fuerte.
Jesus de Diago said,
Enero 27, 2006 @ 5:04 pm
Me alegro, que todo ese fabuloso (aunque sea tan laborioso)te llene de emociones y nuevas experiencias; seguro que lo sobrecogedor de tu escrito me servirá de ejemplo para ir dando cada dia un paso mas y mas…